Martes, Octubre 26, 2021
Mundo

La princesa Mako de Japón se casa con su novio plebeyo y pierde el título dentro la realeza

TIERRA NOTICIAS. La princesa Mako de Akishino, la sobrina mayor del emperador Naruhito, ha dado por fin el “sí quiero” a su prometido Kei Komuro tras superar una auténtica carrera de obstáculos con la que ha lidiado durante tres calendarios.

Su historia de amor, que nunca tuvo las papeletas para convertirse en el clásico cuento de hadas, se ha oficializado hoy contra viento y marea: la primogénita del príncipe heredero al trono japonés se ha casado con su alma gemela, sí, pero sin todo el boato propio de estos acontecimientos reales y viéndose obligada a abandonar la familia imperial por elegir como esposo a un varón por cuyas venas no corre la selecta sangre azul. La princesa, que cumplió 30 años el pasado sábado, pasa a ser, desde hoy, una simple mortal apellidada Komuro.

Esta mañana el Palacio Imperial tokiota amanecía, a ojos de cualquier transeúnte, como un día cualquiera, aunque, con toda certeza, en su interior se respiraba una tensión inusual. No hubo ceremonia Kekkon-no-gi en el Kashikodokoro —rito sintoísta de enlace en el altar de la diosa del Sol—, ni kimonos, carruajes ni cualquier tipo de parafernalia que pudiera esperarse en la boda de uno de los miembros del linaje dinástico más antiguo del planeta.

Fuera de sus muros tampoco han repicado las campanas nupciales. De hecho, por no haber, no ha habido ni ceremonia civil: de acuerdo con un portavoz de la Agencia de la Casa Imperial, ha sido un funcionario de la institución, en nombre de la pareja, el encargado de presentar esta mañana la documentación para legitimar el matrimonio en el registro civil de Tokio.

GPA/rc

Copyright© 2021 Tierra Plus

Mundo

Tras

Tierra Plus: Noticias de Bolivia