Miércoles, Diciembre 30, 2020
Política

Luis Arce cambia sorpresivamente al Alto Mando Militar y nuevo Comandante jura con discurso de alineamiento

TIERRA NOTICIAS. Intempestivamente, Luis Arce Catacora cambia al Alto Mando Militar con la recomendación dada a los comandantes que continúen con la reconstrucción de la confianza del pueblo, tras los violentos hechos postelectorales registrados el año pasado.

"Encomendamos hoy al nuevo Mando Militar continuar con este proceso de reconstrucción de la confianza entre nuestras Fuerzas Armadas y el pueblo boliviano", manifestó el mandatario.

Arce tomó juramento a César Moisés Vallejos Rocha en el cargo de Comandante en Jefe Accidental de las Fuerzas Armadas; Augusto Antonio García Lara, Jefe del Estado Mayor; Miguel del Castillo Quiroga, Comandante General del Ejército de Bolivia; Marcelo Juan Heredia Cuba Comandante General de la Fuerza Aérea Boliviana; y Franz Pablo Baldivieso Oña, Comandante General de la Armada Boliviana.

El MAS a la cabeza de Arce Catacora, lejos de buscar una pacificación en el país, de rato en rato parece avivar las heridas ocasionadas por las muertes ocurridas en las movilizaciones de sus militantes después de la renuncia y la huida de Evo Morales a México en noviembre de la gestión 2019.

Hoy en su discurso, Arce sostuvo que las fiestas de fin de año "reavivan" la necesidad de paz de los bolivianos y la demanda de justicia.

"Hemos escuchado también múltiples pedidos para que el país ingrese en un franco proceso de pacificación, y en un franco proceso de armonía entre todas y todos los bolivianos", aseveró.

Asimismo, demandó a las Fuerzas Armadas que, volver a desempeñar el papel funcional a las políticas del gobierno de turno, tal cual fue su participación en el pago de bonos.

"Era muy importante ver a nuestras Fuerzas Armadas defendiendo la industria, la economía del país en las fronteras, en la lucha contra el contrabando, en la lucha contra el narcotráfico y diversas otras tareas que hemos visto que nuestras Fuerzas Armadas, disciplinada y acuciosamente, realizaban en el pasado. Añoramos esas Fuerzas Armadas comprometidas con el pueblo boliviano", sostuvo.

Por su parte, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas alineado al discurso del gobierno, aseguró que el Alto Mando Militar garantizará "el esclarecimiento de los hechos ocurridos en octubre y noviembre del año pasado, hasta dar con los responsables de tan nefastos actos que enlutaron a la familia boliviana".

"En este sentido de transparencia y compromiso con la patria es que este mando garantiza el esclarecimiento de los hechos ocurridos en octubre y noviembre del año pasado; lo realizaremos sin escatimar trabajo y tiempo, para dar con los responsables de tan nefastos actos que enlutaron a la familia boliviana", agregó,

Entre octubre y noviembre de 2019, Bolivia vivió una ola de violencia que derivó del fraude electoral reportado por la OEA, en las elecciones generales del 20 de octubre ese año, el mismo que provocó la renuncia del entones presidente, Evo Morales Ayma.

La caída de Morales fue seguida por una ola de renuncias de su entorno más cercano, provocando un vacío de poder que podría ser tipificado como "incumplimiento de deberes y abandono de funciones", justo en el momento en que las principales ciudades de Bolivia enfrentaban caos, violencia y saqueo protagonizado por los seguidores del MAS y la oposición.

Bolivia vivió esa grave situación de ausencia de las autoridades de gobierno por el periodo de dos días completos. La Policía había sido rebasada y las Fuerzas Armadas se negaban a salir de sus cuarteles, porque no tenían la orden de su Capitan General, porque en Palacio de Gobierno no había nadie para dirigir a las fuerzas de seguridad en un país en caos.

La grave crisis política y social ocacionada por la renuncia colectiva de las autoridades del MAS, situadas en la línea de suscesión a Evo Morales, fue gestionada por la coordinación de organismos internacionales, nacionales y partidos políticos que evaluaron la posibilidad de que la senadora Jeanine Áñez pueda tomar el poder de acuerdo a la línea de suscesión prevista en la Constitución. 

El terror vivido por la población en esas 48 horas sin gobernantes, fue aliviada con la llegada de Áñez a Palacio y la salida inmediata de los militares a las calles de La Paz y El Alto, donde la delincuancia ya había incendiado varias propiedasde privadas, puestos policiales y los 66 buses Pumakatari de la Alcaldía paceña.

Sin embargo los seguidores del MAS no estaban dispuestos a ceder la presión en favor de la estrategia de retornar al poder a Evo Morales que ya gozaba de la protección del Gobierno de Andrés López Obrador en ciudad de México.

Es en ese marco que miles de parchistas del MAS armados con palos y dinamitas son interceptados por efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas en la localidad de Huayllani y Sacaba antes de que arriben a la ciudad de Cochabamba.

Lo que derivó en una refriega con la consecuencia fatal de 12 personas fallecidas en la jornada del 16 de noviembre del 2019.

La presión de los afines a MAS continuarían en la ciudad de El Alto, donde  cercaron peligrosamente la planta de almacenamiento de gas e hidrocarburos de Yacimientos petroliferos Fiscales Bolivianos en la zona de Senkata.

Produciendose otra jornada de luto el 21 de noviembre con el reporte de la muerte de 8 personas, como consecuencia de la destrucción de una pared de la Planta de YPFB con dinamita, temiendose una tragedia de proporciones no imaginables en caso de que el fuego o la detonación alcanzara a los tanques de gas y combustibles almacenados en esa área.

GPA/ja

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